← Volver a Escritos Cielo del Mes

Temporada Virgo: no hace falta que esté perfecto

Del 23 de agosto al 22 de septiembre. Todos tenemos Virgo en la carta, aunque no seamos "de Virgo". Qué le pide este mes a quien sostiene la casa, y cómo se sienten las dos lunas según tu Ascendente.

· 12 min de lectura · Florencia de la Vega

Publicada originalmente en Correveidile, el periódico de Chacras de Coria.

En Chacras, cuando el Sol entra en Virgo, los almendros ya empezaron a abrirse y todavía hace frío a la mañana. Es ese momento del año en que la tierra está trabajando por debajo, sin mostrar mucho todavía. Nadie aplaude ese trabajo. Y sin embargo, sin él no habría primavera.

Eso es Virgo.

Todos tenemos Virgo

Lo primero que quiero aclararte, porque es la base de todo lo que vas a leer acá: la astrología no reparte a la gente en doce cajones. Todos tenemos los doce signos en nuestra carta natal. Todos. Lo que cambia es dónde está cada uno y con cuánta fuerza pide ser vivido.

Así que sí: Virgo también está en tu carta, aunque no seas «de Virgo».

  • Si tenés el Sol en Virgo, esta energía es tu identidad, lo que venís a construir como persona a lo largo de la vida.
  • Si tenés la Luna en Virgo, es tu necesidad emocional: lo que sentís que tenés que hacer para ser querida, para estar tranquila, para sentirte a salvo.
  • Si tenés el Ascendente en Virgo, es tu puerta de salida al mundo: la energía que la vida te va a pedir una y otra vez, aunque al principio te resulte incómoda.

Y si no tenés ninguno de los tres en Virgo, esta energía igual vive en vos, en la casa análoga: la Casa 6. Cada signo tiene su casa (Aries la 1, Tauro la 2, Géminis la 3… Virgo la 6). Ahí, en el área de tu vida que marca esa casa, es donde se te activa el asunto virginiano: el cuerpo, la salud, el trabajo de todos los días, las rutinas, el servicio, lo que hacés sin que nadie te vea.

Durante este mes, el cielo entero está iluminando eso. En todos nosotros.

La intención de fondo

Virgo es el sexto signo. Viene después de Leo, y no es casualidad. Con Leo descubrimos que tenemos algo propio para mostrar, algo que solo nosotros podemos dar. Pero para poder crear hace falta algo mucho menos vistoso: orden, rutina, tiempo, esfuerzo sostenido.

La intención fundamental de Virgo es esta: optimizar y mejorar las cosas, las situaciones y los sistemas concretos para que funcionen mejor, dedicando tiempo de servicio para ello.

No para ganar. No para lucirse. Para que funcione.

Virgo es un signo de Tierra regido por Mercurio, la mente. Una mente racional puesta al servicio de lo concreto: entender cómo opera la realidad, desarmarla, ver dónde está la falla y arreglarla. Por eso Virgo ve el error antes que nadie. A veces lo dice, a veces se lo guarda. Pero lo vio.

El problema empieza cuando esa mirada se da vuelta hacia adentro. Ahí Virgo se paraliza buscando sus propias fallas, imponiéndose una perfección que en este mundo no existe. Y se olvida de algo esencial: Virgo no vino a hacer las cosas perfectas. Vino a hacerlas lo mejor posible. Que no es lo mismo.

Virgo le teme al caos. Le cuesta la fe. Por eso necesita controlar. Pero su verdadero don aparece cuando se anima a moverse y arreglar sobre la marcha, en vez de esperar a tenerlo todo bajo control.

La mirada sistémica: la que sostiene la casa

Acá es donde a mí me interesa detenerme, porque es lo que la astrología tradicional no suele mirar.

En cada familia hay alguien que sostiene. La que se acuerda de los remedios de la abuela. El que arregla lo que se rompe. La que a los nueve años ya ayudaba a bañar a los hermanos. El que estudiaba y además trabajaba y además preguntaba si hacía falta algo.

Esa persona suele tener Virgo fuerte.

Y la historia detrás casi siempre es la misma: en algún lugar de ese sistema familiar se aprendió que el amor se gana siendo útil. Que descansar es de vagos. Que equivocarse cuesta caro. Que quejarse es un lujo que no nos podemos dar.

El astrólogo Eugenio Carutti lo dice de una manera que a mí me atraviesa cada vez que la leo: los chicos con Luna en Virgo escuchan «yo soy querido en tanto no sea un niño».

Un chico que se hace grande antes de tiempo no es un chico maduro. Es un chico que tuvo que ocupar un lugar que no le correspondía. Y en el orden de un sistema familiar, eso pesa. Se paga con cansancio, con culpa, con un cuerpo que después habla por todo lo que no se dijo.

Si te reconocés ahí, hay un movimiento que sana. No es una frase mágica, es un reconocimiento:

«Mamá, papá: yo era chica. Lo que les correspondía a ustedes, se los devuelvo con respeto y con amor. Yo tomo mi lugar.»

Y después, otro, más simple y más difícil:

«Yo puedo ayudar. Y también puedo descansar.»

La flor de Bach de la Luna en Virgo: Centaury

Edward Bach, que era médico antes que floricultor, describió tipologías de personalidad. Para la Luna en Virgo, la flor que trabajamos es Centaury.

Centaury es la esencia de quien no sabe decir que no. De quien ayuda hasta quedarse sin nada. De quien anula su propia voluntad para servir a la de otros, y después se siente vacía y no entiende por qué.

Centaury no viene a que dejes de ayudar. Viene a que puedas ayudar eligiendo, y no por miedo a dejar de ser querida.

Si esto te toca, consultá con un terapeuta floral de confianza. Las esencias se trabajan de a poquito, en fórmula personalizada, mirando la carta y la historia. No es lo mismo un Centaury para una persona que para otra.

Las dos lunas de esta temporada

Eclipse de Luna Llena en Piscis — madrugada del viernes 28 de agosto

Un eclipse lunar no es una Luna Llena común. Es un portal de cierre. Y este cae a los 4 grados de Piscis, el signo opuesto y complementario de Virgo. El eje completo: hacer y entregar. Controlar y confiar. Ordenar y soltar.

Lo que se cierra acá no empezó ayer: viene de la Luna Nueva en Piscis del 19 de marzo. Fijate qué estabas empezando en ese momento. Algo de eso llega a su punto final ahora.

Piscis trae a la superficie lo que veníamos guardando: sentimientos escondidos, intuiciones, cosas que sabíamos pero no queríamos mirar. Y en el cielo hay dos tensiones que conviene saber. Una cuadratura de Urano puede hacer que aparezcan revelaciones inesperadas, que nos sintamos inquietos, con ganas de romper algo de golpe. Y una oposición de Mercurio va a dificultar justo lo que más necesitaríamos estos días: poner en palabras lo que sentimos.

Los eclipses no piden acción. Piden quietud. Lo mejor que podés hacer es no tomar decisiones importantes hasta que la temporada de eclipses termine. Sentir sin resolver. Dejar que la información llegue.

Y algo lindo: este eclipse hace un trígono con Marte, así que cuando el polvo baje, sí va a haber energía para mover. Primero mirar, después actuar.

Luna Nueva en Virgo — madrugada del viernes 11 de septiembre

Acá sí. La Luna Nueva a los 18 grados de Virgo es tierra fértil: momento de sembrar intenciones concretas. Y en Virgo, las intenciones no son grandes discursos. Son cosas chiquitas y sostenibles.

Esta Luna rige tres cosas: salud, organización y hábitos nuevos.

Un horario para dormir. Una consulta médica que venís postergando. Un cajón. Una caminata de veinte minutos. Un «no» dicho con amabilidad.

Marte, desde Cáncer, le hace un sextil: eso significa que el impulso para cambiar te va a venir por el lado afectivo, por el hogar, por las ganas de cuidarte y de cuidar a los tuyos. No desde la exigencia. Desde el cariño.

Una advertencia sola: Mercurio, que gobierna esta lunación, está en Libra y enfrentado a Neptuno. Puede haber confusión, idealización, malos entendidos, información que después no era. Antes de decidir algo importante, chequealo dos veces. Y no le pongas a una promesa el peso de un hecho.

Virgo no cambia la vida de un tirón. La cambia por acumulación de gestos pequeños repetidos con constancia. Eso es todo su secreto.

En mi comunidad hacemos rituales para cada Luna Nueva y cada Luna Llena, con la guía paso a paso y un encuentro para acompañarnos. Si te dan ganas de sumarte, la puerta está abierta. Y si preferís hacerlo sola, en tu casa, con una vela y un papel, también está perfecto. Lo importante es que te des el momento.

Cómo se siente esta temporada según tu Ascendente

El Ascendente marca desde qué lugar salís al mundo y desde dónde arrancan tus casas. Por eso las mismas lunas se sienten distinto en cada persona. Te dejo una guía general: la casa exacta depende del grado, pero esto te va a orientar.

  • Ascendente Aries · El eclipse toca tu inconsciente y la Luna Nueva, tu rutina diaria. Es un mes para trabajar más en soledad, cerrar creencias profundas y después ordenar cuerpo, comida y trabajo.
  • Ascendente Tauro · Llega el fin de algo en tu zona social y de grupos: una forma de relacionarte, o dejar de pertenecer a algún lugar. La Luna Nueva te reordena lo creativo, el disfrute y el vínculo con los hijos.
  • Ascendente Géminis · Cierres en tus metas y en tu profesión. Puede terminar algo laboral. Y la Luna Nueva viene a poner orden en la casa y en la historia familiar, que es donde se apoya todo lo demás.
  • Ascendente Cáncer · Se concluye un viaje, un estudio o algo relacionado con el extranjero. Después, la Luna Nueva te ordena la palabra, lo cotidiano cercano y el vínculo con los hermanos.
  • Ascendente Leo · Culminan etapas en tus miedos, en tus compromisos y en el dinero que compartís con otros. La Luna Nueva te habla de recursos propios y de merecimiento: qué es tuyo y cuánto vale.
  • Ascendente Virgo · El eclipse se da en tu zona de pareja, vínculos y sociedades: puede terminar un lazo que ya cumplió su misión. Y la Luna Nueva cae sobre vos, es tu reinicio personal del año.
  • Ascendente Libra · Momento de cierres en tu zona de trabajo y de rutinas. Hay que ponerle fin a los malos hábitos. La Luna Nueva llega en silencio, hacia adentro: mes de retiro, aunque el mundo te pida ruido.
  • Ascendente Escorpio · Culminaciones en el amor, en el romance, en proyectos y en temas de hijos. La Luna Nueva reordena amistades, grupos y aquello que estás construyendo con otros.
  • Ascendente Sagitario · El eclipse trae un fin en tu zona familiar. Momento propicio para mudarse, vender una casa o terminar un contrato de alquiler. La Luna Nueva ordena vocación y oficio.
  • Ascendente Capricornio · Fin en tu zona de comunicación o de viajes cortos. Un hermano puede terminar algo. La Luna Nueva te empuja a estudiar, viajar, abrir la cabeza.
  • Ascendente Acuario · Cierres en tu zona del dinero y de tu propia valoración: se cierra una vieja manera de ganarlo para que se abra otra. La Luna Nueva mueve lo compartido y lo íntimo.
  • Ascendente Piscis · El eclipse marca el fin de algo que te incomoda en tu personalidad misma. Basta de actuar como les gusta a otros: algo muy adentro tuyo muere. Y la Luna Nueva te pide ordenar los vínculos y los acuerdos.

Y el mes cierra con luz

El 22 de septiembre por la noche (23 en hora universal) llega el equinoccio: el Sol entra en Libra y empieza la primavera. Día y noche duran lo mismo. Es el punto de balance del año, donde se ven los primeros frutos de lo que venimos trabajando desde marzo.

Virgo nos prepara para eso. Ordena la casa antes de que llegue la visita.


Si no sabés tu Sol, tu Luna y tu Ascendente

Escribime con tu fecha, tu hora y tu lugar de nacimiento y te los paso. Son tres datos, y con ellos esta columna —y cualquier cosa que leas de astrología— empieza a tener sentido personal.

Y si en algún momento querés ir más hondo —mirar tu carta completa, los mandatos familiares que venís cargando, lo que se calló en tu linaje y sigue pesando— eso lo hacemos en una Carta Natal Método Astrosistémica. Es un trabajo que combina astrología evolutiva, constelaciones familiares y terapia floral. Cuando sientas que es el momento, escribime. No hay apuro: estas cosas se piden cuando el cuerpo avisa que ya es tiempo.


Este mes, si tenés que quedarte con una sola cosa, que sea esta: no hace falta que esté perfecto para que sea suficiente.

Cuidate el cuerpo. Ordená una cosa chica. Y dejá que algo, aunque sea una sola cosa, quede sin resolver.

Florencia de la Vega

Florencia de la Vega

Terapeuta astrosistémica. Hace más de veinte años acompaño procesos integrando Astrología Evolutiva, Constelaciones Familiares y Terapia Floral Evolutiva. Atiendo en Chacras de Coria, Mendoza, y online.

Pedir mi Sol, Luna y Ascendente

Seguir leyendo

Cada quince días escribo por mail

Te llega el clima astrológico del momento y una lectura tranquila para acompañarlo. Podés darte de baja cuando quieras.

Quiero recibirlo